Domingo 15 de octubre de 2000, Diario "Clarín"

EL CAPITULO FINAL DE LA DECIMA TEMPORADA
Los Simpson revisan su historia

Con un recurso típico de la serie (el programa dentro del programa), Homero y su familia cuentan todo lo que no se animaron a decir en estos años. Fox emite el episodio hoy a las 20.30.

MARIA IRIBARREN

 
LOS MAS FAMOSOS DE SPRINGFIELD. De cómo llegaron a la gloria. Y cayeron

Fin. ¡Ay, caramba!" ¿Fin? A no desesperar, sólo se trata del último episodio de la décima temporada de Los Simpson que se verá hoy a las 20.30 por Fox (37CV, 28CV). Afortunadamente, las peripecias de la familia de Springfield no cesarán, tal como queda

anunciado: "Ya sea estrangulando a su hijo o diciendo un chascarrillo, Los Simpson continuarán divirtiéndonos por mucho tiempo". Podemos quedarnos tranquilos.

Echando mano a uno de los recursos típicos de la serie, los autores concibieron el repaso de estos primeros diez años bajo el título de Los Simpson: Detrás de las risas. Es decir, metieron su propio programa en otro y duplicaron el protagonismo de las criaturas. Excelente ocurrencia para despabilar la memoria y/o entusiasmar a nuevos públicos.

El informe comienza con hipotéticos titulares de las revistas TV Guía, Rolling Stone y otras en los que se celebra el advenimiento simpsoniano: "¡Fue la primera familia que nos hizo reír!". Claro que, de inmediato, una voz en off agrava la circunstancia: "Pero detrás de la risa, este divertido quinteto estaba atrapado en su infierno personal". ¡Ya llegamos! En efecto, lo que se cuenta en este episodio es todo lo que no se contó en todos estos años y, quizás, usted temió preguntar. O sea, los terrores y miserias de "la familia favorita de América" que, de buenas a primeras, se instaló en la pantalla para representar a la clase media del planeta Tierra.

Alternadamente, cada Simpson (más vecinos, amigos y allegados) va dando testimonio de: el rechazo inicial de las grandes cadenas (ABC, NBC, Telemundo) al proyecto de Homero de hacer una serie "realista". El visto bueno del presidente de la Fox, es decir, el peluquero de Marge. La génesis de los latiguillos. La producción industrial de merchandising. La recepción del Grammy (de manos de Ozzy Osbourne) por el disco Boogie Christmas (Boogie navideño). Los récords de audiencia.

Según la crónica, el éxito de Los Simpson llegaría hasta acá. Y al cabo de la primera temporada, "los gastos desmedidos y el homoerotismo interracial eran tan sólo el volumen uno de la Enciclopedia autodestructiva" de la familia en pleno.

¿Hace falta anticipar algo más? ¿Mencionar, por ejemplo, que Marge perdió más de la mitad de la fortuna en productos anticonceptivos? ¿Que la presentación musical de Lisa, Bart, Maggie, Marge y Homero en la Feria Estatal de Iowa (organizada por Jimmy Carter) fue un sonado fracaso? Basta. No arruinemos el grato sabor de la sorpresa. Eso sí, el cierre de Detrás de las risas es imperdible. Balanceándose en una hamaca, con gesto desconsolado, se ve a Huckleberry Hound (la próxima figura del ciclo), confesando algo que nadie podría haber imaginado de su vida privada.